
Porque es tan fácil no valorar lo que tenemos.
Porque somos incapaces de darnos cuenta de lo que hay a nuestro alrededor.
Porque es tan fácil siempre querer mas de lo que tenemos.
Porque es tan difícil apreciar las pequeñas cosas buenas de la vida, esas cosas simples que quizás no nos dan un estatus, ni mas dinero, ni respuesta a nuestros problemas.
Nada es perfecto y vivimos buscando la perfección. Nada es para siempre y somos incapaces de asumirlo.
Por que será tan fácil olvidarnos de lo sencillo y nos enfocarnos en lo complejo. En lo que queremos y no en lo que tenemos.
Como seres humanos estamos programados para progresar, evolucionar y querer mas. Quizás este programa que esta en nuestra genética y en nuestra esencia, en muchas personas se distorsiona, pierden el rumbo y no saben donde esta realmente el limite del progreso constructivo y el destructivo.
El terremoto de Haiti me ha hecho reflexionar al respecto. Nos quejamos de nuestras vidas, de nuestro incierto futuro, de lo que no podemos tener. Pero somos incapaces de ver lo que tenemos.
Un café con leche, un paseo por el parque, un día de sol en invierno, un día nublado en verano.
Son tantos los detalles que pueden hacer mas plena nuestra vida y somos incapaces de apreciarlos cuando los tenemos enfrente. Por que será que tantas veces somos tan ciegos.
